Vértigo: La caída que nos atrae

“¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.”

(Kundera, La insoportable levedad del ser)



¿Te ha sucedido? Esa extraña sensación de un temor que a la vez te incita, de una incertidumbre que a pesar de lo desconocido despierta en ti el deseo de ir a su encuentro.


Que a veces nos dan ganas de solamente hacer el salto, el deseo de caer, de dejarse ir. Ya sea a un nuevo encuentro, de pronto dejar un trabajo que no te gusta más o aceptar un nuevo puesto, animarte a ir a ese concierto, a la fiesta que te invitaron donde no conoces a nadie, ir a esa cita que te tiene nervioso; aceptar la coquetería, ir al fin a ese viaje, mudarte de casa, de ciudad, casarte, separarte, decirle a otro que lo quieres, que lo extrañas. Y la lista sigue, todos ellos acantilados de posibilidades que se abren frente a nosotros.


Saltos de fe, saltos que producen vértigo. Por que siempre tenemos expectativas. Creamos escenarios, fantaseamos, deseamos, imaginamos y hacemos pronósticos. Nos asomamos a la posibilidad de lo que sería si hacemos "tal o cual" y sentimos el nudito en el estómago, los famosos "y si"...el miedo a la caída. El miedo a que la decisión que tomamos resulte no ser la mejor, que nos arrepintamos, que al final no sea lo esperado. El miedo a dejar el sólido terreno de lo conocido, de lo ya andado. El miedo de lo incierto, de lo nuevo.


Y al mismo tiempo el vértigo, esa enervante sensación de estar vivo, de que aunque asusta sientes el impulso de seguir, porque la sensación de que no todo esta dicho, de que no "todas las cartas están echadas" de que aún hay encuentros por vivir, errores de los cuales aprender, corazones que remendar, experiencias por coleccionar, lugares por visitar, aspectos de ti por reconocer <te seduce, despierta en ti el deseo de caer> del que sí, te defiendes espantado "¿Cómo se me ocurre hacer esto? "Te juro que nunca había hecho algo así" "¡A mi edad esto ya no va! ¿Será prudente? ¡Que locura! "Creo que aun no es tiempo"...


El vértigo es una sensación de mareo, una sensación de estar aturdido, confundido...digamos medio desorientado. Entre lo que deseas, lo que temes, entre el querer y el deber, entre el salto y la caída. Seguro te ha sucedido ¿no? Momentos clave en nuestra vida donde estamos ante del dilema de dar el salto o aferrarnos a la valla. Pero como dice Rogers, un psicólogo humanista: "


Así que después de todo, si hay vértigo es que hay movimiento, hay deseo, hay aun aspectos de ti, de tu vida por explorar. Saltos que cobran sentido en medio de una vida en movimiento.


Vértigo: El deseo de caer, la posibilidad de descubrir.

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