Nuevo año. De comienzos, reseteos y transformaciones.

Hoy iniciamos un nuevo calendario. La cuenta de meses e historias por venir se reapertura. No se tú, pero a mí los rituales me gustan, me significan, considero que son el momento ideal para hacer pausa, para ir hacia adentro y poder cuestionarte qué pasos has venido dando, qué has construido, a dónde te quieres dirigir.

Quizá tuviste un buen año y te sientes energético, lleno de vida y con una lista de propósitos listos para cumplirse. Quizá el año que cerraste fue de sacudida y apenas estás entendiendo la conmoción, probablemente perdiste a alguien, te despediste o dejaste, ir. Tal vez tú seas de los que cerró el año tocado por la fragilidad que nos conmueve; un año que mirando hacia atrás te deja ver lo mucho que has crecido.


¡El tiempo es un concepto tan relativo! y podemos sentir que “el año se pasó volando” que ya perdiste la cuenta de las vidas que como gato llevas recorridas ¿Es que en qué momento has pasado por tanto?... ¿Cómo llegaste aquí?. Ver tu historia, verte a ti y reconocerte diferente, en nuevas versiones, en diferentes facetas. O puede ser que sientas el tiempo como un <loop> infinito en el que pareciera te quedaste estancando, repitiendo una y otra vez las mismas escenas, intento encontrar diferentes salidas. El tiempo chiquito donde te hubiera gustado poder haber disfrutado más esto o aquello, el tiempo relativo que pasa, que te marca, que te invita a usarlo de manera efectiva.


Los años pasan rápido, lento, conmocionados o tranquilos, uno a uno los recorremos, los habitamos, los hacemos valer o no. Hacemos que cuenten o los dejamos pasar. ¿Qué vas haciendo con el tiempo recorrido? ¿Qué te gustaría hacer con este tiempo por venir?

¡Claro! hacemos planes y cambian, la vida se encarga de movernos y reajustarnos, sin embargo no está de más poner algo de intención en medio de este andar.


Por ello en este recomenzar y resetear la cuenta (no como borrón y reinicio, sino como ajuste intencionado) deseo que en tu lista por hacer en el 2022 cuides de ti, el protagonista de la historia, de tu bienestar, de tu ser en el mundo. Que no olvides que tu salud física, mental y emocional es lo pilar para construir todos tus proyectos. Que lo que te rodea no es más que el reflejo de lo que en ti habita y que la transformación comienza por tu mundo interior.

Que seas capaz y estés dispuesto a cuestionarte, que escuches más a tu voz interior para que desde la conciencia y reconocimiento de ti mismo encuentres el punch necesario para dar los saltos, las renuncias, los abrazos, las despedidas que se requieran. Que puedas atravesar los miedos, tomar las decisiones, ir al encuentro de lo que realmente importa. Que recuerdes que tu eres el que diseña la vida que quieres vivir.


Deseo que desde el lugar en que te encuentres reconozcas lo que vales, lo que mereces y lo que puedes ofrecer. Que tu corazón encuentre el amor y la paz necesarias para “resetear” el ánimo, el gusto por la vida, el valor por ir hacia aquello que realmente deseas. Que si hay tristeza en tu interior comprendas que en el sufrimiento habita el amor que esa experiencia ha dejado, que toda experiencia si lo permites te transforma y te renueva.


Que todo va a su tiempo, que el nuevo año no es un dejar atrás, sino la oportunidad de seguir avanzando con paso firme, tambaleante, solitario o acompañado, pero avanzando, creyendo en ti, en la oportunidad de recomenzar, de sanar, de seguir en la búsqueda y construcción de lo que te haga feliz.



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