Cortocircuito

¿Te das cuenta del efecto que causas en mí? A pesar de mi capacidad para desmenuzar mis pensamientos y nadar en el mar de mis emociones, esta es una impresión a la que no logro acostumbrarme. ¿Te das cuenta de lo que pides? A pesar de mi habilidad por escuchar atentamente, no dejan de hacerse perdedizas algunas de tus palabras en medio de la ironía de lo que enuncias. ¿Te das cuenta desde dónde surge la emoción que despliegas? A pesar de mi fortaleza me duele que sea tu ego y no tu corazón.


¿Te das cuenta del efecto que causas en mí? Cortocircuito. Una chispa que apertura el revoloteo. "El aumento brusco de intensidad en la corriente". Cortocircuito "por la unión directa de dos conductores de distinta fase". Justo así, tu y yo, ambos conductores de energía desde dos lugares distintos, produciendo chispazos en medio de interminables encuentros y desencuentros.


Se sabe que las chispas son "partículas encendidas", descargas luminosas que surgen entre dos cuerpos cargados con muy diferente potencial. De modo que dan cuenta del movimiento de los cuerpos, del fluir de su energía, de su vivacidad. Y cuántas veces no has sentido ese chispazo que se produce cuando en el encuentro con otros te topas con emociones, actitudes, preguntas, situaciones que de pronto desajustan tu equilibrio. Porque vienen de un lugar inesperado, por que se producen a destiempo, porque los motivos no se sienten adecuados, o quizá ya habías decidido dejarlo atrás. Cortocircuitos cuando la proximidad con otros genera una sacudida a lo que venías descubriendo, replanteando, aprendiendo.


¿Te ha sucedido? Quizá hay alguna persona que te sea significativa y que su energía logra de tiempo en tiempo, desde lo opuesto de su polaridad, causar un cortocircuito. Que te tiene la cabeza dando vueltas, pensando, sintiendo ¿ Por qué estas escuchando eso ahora? ¿Por qué de pronto esa reacción? ¿Y si quieres cambiar de opinión? ¿Y si estas confundido?. Cuando como suele suceder, por accidente, sin previo aviso llega la sacudida que te trae la cabeza toda revuelta. Que esa descarga de palabras, promesas, heridas quizás te atraviesan todo y quisieras pedir tiempo fuera antes de desordenarse más.


¿Te ha sucedido? Sentirte sacudido por declaraciones que antes esperabas pero terminan llegando tarde, confesiones sospechadas y de pronto enunciadas, secretos revelados, propuestas que antes encendían y comienzan a apagarse, llamadas o mensajes inesperados que te revolotean los recuerdos, encuentros imprevistos. Chispas por aquí y allá irradiando, delatando la vivacidad de quien eres.


Bueno pues si te ha sucedido...

  1. Déjalo encenderse. Es decir, no hay mejor manera de superar y desmenuzar una idea o emoción que atravesarla. No habrá forma de comprender y poder dar respuesta a los dilemas si no se identifica y se vive lo que cada situación te despierta.

  2. Pregúntate e identifica. ¿Qué te hace sentir? ¿Por qué crees que pasa esto? Imagina escenarios y pregúntate ¿Qué pasaría si....? visualiza.

  3. Pregunta y dialoga.Trata de entender cuáles son los motivos de eso que sucede y las consecuencias. Si te es posible habla con la otra persona para aclarar ideas, expectativas y demás. Dialoga desde la honestidad.

  4. Se fiel a ti mismo. No olvides quién eres, cómo llegaste al lugar en dónde estas. No olvides que tú eres quien determina el rumbo.

  5. Toma control. ¿Qué quieres-puedes hacer con lo que sucede? ¿dónde estas ahora, qué quieres ahora? y encamínate a ello.

  6. Reconoce y agradece. El cortocircuito es energía en movimiento, agradece que estas vivo y en conexión con otros





Cortocircuito. Energía constante, la colisión, la chispa, el movimiento.



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